Características del liberalismo

El liberalismo surgió para oponerse el absolutismo y para ello se dejó inculcar los pensamientos de Locke ‘el padre del liberalismo’ y de otros filósofos como Louis de Secondat, Jean Jacques Rousseau o John Stuart Mill. Este concepto es un sistema que tiene como principio fundamental la defensa de las ideas individuales que tienen como fin que la actuación del Estado en el ámbito social, cultural, político y económico sea mucho más restringida.

Los hitos de la historia del liberalismo más destacados fueron en el siglo XVIII con la Revolución Francesa y la Revolución de Estados Unidos, ya que después se fue expandiendo a América del Sur provocando nuevas revoluciones que generaron otras naciones independientes en el siguiente siglo.

En este artículo se van a exponer las variadas características que definen al liberalismo, un concepto muy importante de la historia.

El liberalismo como un sistema político, social y económico que lucha por la libertad individual

Gobierno garante

La primera característica a señalar es el gobierno garante porque el liberalismo mantiene el pensamiento de que el Estado es quien tiene que asegurar que cada individuo tenga la facultad de poder manar en el ámbito económico y social. Esto no quiere decir que estén a favor del Estado proteccionista sino que los ciudadanos deben optar a las mismas oportunidades pero con ahínco y cierta voluntad.

División de poderes

El liberalismo se basa en la división de poderes según el modelo de Charles Louis de Seconda, más comúnmente como Montesquieu.

  • Judicial: este poder está en manos de los jueces independientes.
  • Legislativo: el pueblo a través del voto elige a los encargados de la Cámara.
  • Ejecutivo: el rey es quien nombra a los ministros del gobierno.

Libre mercado

El mercado liberal es un término económico que se refiere a una práctica en la que el costo de las cosas se forma por un consenso entre el vendedor y el comprador a través de las normas fundamentales de la oferta y la demanda.

En cuanto al libre mercado, los liberales piensan que este tipo de intercambio puede realzar la progresión de una nación y también de cada persona a modo particular, además de intentar ayudar a sus contrapartes en los trueques. No solo eso, el sistema liberal piensa en la necesidad de que se eluda el dominio exclusivo del Estado aunque si optan a que haya unas normas mínimas que respalden un mercado equitativo para todos.

Prevalece el individualismo

Por último, el individualismo prevalece sobre el grupo porque mediante el reconocimiento a una libertad individual, el país puede seguir avanzando hacia un mundo mejor.

Los que apoyan el liberalismo luchan por tener ciertos derechos particulares en el ámbito político, social y económico, por ejemplo, poder ser libres de pensar lo que cada uno quiera siempre y cuando se respete al otro, y no tener que someterse a las normas únicamente de una institución. En conclusión, las personas son dueñas de sus comportamientos y pensamientos ya que tienen el poder de decidir sobre ellas mismas pensando en sus intereses.