Características del Imperio Romano

El Imperio Romano deriva del latín Imperium Romanum, cuya transcripción textual es “la posesión de los romanos”, un concepto que se define como la etapa histórica en la que la capital italiana fue dirigida a través del sistema de gobierno autócrata. Es la tercera fase de la civilización romana que resaltó por los fuertes rivalidades incrementados por el ansia de obtener todo el poder económico y político.

Octavio César Augusto fue el primer emperador del Imperio Romano, quien llegó a un acuerdo, batalló y ganó haciéndose con el poder romano, un suceso que cambió la historia del país haciendo que su mandato originase el cambio de pasar de una República a un Imperio Romano.

El Imperio Romano se dio desde el año 27 a.C hasta el año 476 d.C. y en este artículo se van a mostrar algunas de las características de este importante periodo histórico.

El Imperio Romano fue el tercer periodo de civilización romana

La sociedad del Imperio Romano

  • Orden senatorial: Solo se podía alcanzar de forma hereditaria y formaban parte los jefes militares, los dirigentes de las provincias y los funcionarios del gobierno de Roma.
  • Orden ecuestre: Los miembros de esta clase lo formaban los funcionarios que tenían un cargo menor.
  • La plebe: Las personas que casi no tenían tantos bienes eran ayudados económicamente y para eso les daban trigo gratis. Además para mantener entretenido y contento al pueblo les daban pan y hacían un circo.
  • Los libertos: Algunos esclavos liberados podían tener cargos de oficial aunque con un control muy estricto y limitado.
  • Los esclavos: Los individuos que tenían que estar al cargo de las tareas del hogar, de la ganadería y de la agricultura.

La economía del Imperio Romano

La economía del Imperio Romano se sostenía a base de la minería y la agricultura, teniendo en cuenta que la primera se consiguió al ganar multitud de tierras en el momento de las conquistas, además empleaban muchísimos esclavos para trabajar en las mismas. También se tenía en cuenta el comercio, además al incrementar el imperio, éste se acentuó y se empezó a permutar perfumes, metales, especias y demás objetos.

La religión del Imperio Romano

El Imperio Romano se caracterizaba por tener una religión politeísta, esto quiere decir que no solo creían en un Dios sino en varios, los cuales tenían un parecido a los dioses griegos. Los dioses más importantes tenían un templo distinto, por ejemplo Júpiter, Juno y Minerva, a parte había cultos privados como los penates que era la divinidad protectora de la despensa y los lares que era la divinidad protectora del hogar.

La arquitectura del Imperio Romano

En la época histórica del Imperio Romano se crearon grandes construcciones elaboradas con piedra, cemento y adobe, y que en su mayoría eran dirigidos al espacio público.

Las construcciones más destacadas y que actualmente se siguen recordando son los circos, los anfiteatros, los foros romanos, las termas, los acueductos, las basílicas y los templos, entre otros.

El florecimiento cultural del Imperio Romano

En esa época hubo un periodo denominado el florecimiento cultural, el cual se inicio con el Imperio de César Augusto y terminó en el año 14 d.C. Una etapa en la que se originó un gran apogeo de escritores y artistas que se ocupaban de manifestar sus pensamientos sobre la religión y sobre los hábitos de la vida cotidiana.

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